Es importante tener un buen comienzo en el gimnasio si pretendemos que sea algo que se vuelva parte de nuestras rutinas. Te compartimos algunos consejos para tener en cuenta y sacarle el mayor provecho.

1. Consultá a tu médico.

Es el primer paso y uno de los más importantes. Evitá complicaciones. Antes de comenzar con el gimnasio, hacé una visita a tu médico y pedile un checkeo general para estar seguro que todo está en orden para comenzar.

2. Elegí ejercicios que te diviertan.

Paseá, probá y elegí los aparatos y ejercicios que más te entrengan. Intentá en lo posible que con ellos cubras ejercicios aeróbicos y anaeróbicos, y también una pareja exigencia en todo el cuerpo para poder entrenarte de forma completa.

3. Armá una rutina.

Es una buena herramienta para entrenar de forma secuencial, ordenada y completa. De esta forma podés distribuir los ejercicios semanales en diferentes días, o concentrar todo en una sola sesión.

4. Pedí ayuda.

Consultá a los entrenadores y profesores del gimnasio sobre el uso de los aparatos, tu rutina y qué otros ejercicios sería conveniente que hagas. Es la mejor forma de aprender y entrenar inteligentemente.

5. Buscá un "socio".

Tener una persona aliada con la cual compartir los entrenemientos puede ser crucial para evitar que abandones a los días o semanas de comenzar.

6. No esperes resultados instantáneos.

Tener resultados notables lleva tiempo. Es importante no desesperarte y seguir firme. No te fuerces ni exijas más de lo que cuerpo está en condiciones de soportar. 

7. Se constante.

Es lo más importante dentro del gimnasio. Sentite cómodo con tu rutina, repetila y andá variándola para no aburrirte. Pero la constancia es la herramienta clave para ver resultados.